
Rosácea: ¿En qué consiste la enfermedad?
La Rosácea es una enfermedad inflamatoria , crónica, de causa no definida aun, que se caracteriza porque afecta la cara y los ojos y que puede estar asociada a enfermedades internas.
Anteriormente se le conocía como ACNE ROSACEA, pues clínicamente se parece mucho al acné.
Se considera que hay múltiples factores involucrados en la causa de la Rosácea: factores genéticos, microorganismos( Estafilococo epidermidis o Demodex foliculorum), factores inmunes y radiación ultravioleta.
El paciente que adolece de Rosácea puede presentar cuatro diferentes tipos:
- Subtipo I: Eritemato-telangiectasica

Esta forma de Rosácea se caracteriza por un enrojecimiento persistente o transitorio del área central de la cara. Puedo verse enrojecido el área de orejas, cuello y hasta el área superior del pecho.
Usualmente la zona de los párpados no presenta enrojecimiento.
Pueden tener venas superficiales en las mejillas y nariz conocidas como telangiectasias.
- Subtipo II: Rosácea Papulopustular

Además de enrojecimiento, estos pacientes presentan papulas y pústulas que recuerdan el Acné.
- Subtipo III: Rosácea Fimatosa

Luego de inflamaciones crónicas persistentes, estos pacientes pueden desarrollar engrosamiento y deformidad de la piel, especialmente en áreas de nariz. En los hombres es más frecuente esta variedad.
- Subtipo IV: Rosácea Ocular

Se manifiesta con sensibilidad ocular a la luz, picazón, visión borrosa, conjuntivitis, blefaritis. Pueden padecer de chalazión (como “pispelo”) 6 a 50 % de los pacientes con Rosácea cutánea pueden presentar afección ocular.
Los brotes en los pacientes con Rosácea pueden ser desencadenados por: Exposición al sol, ingesta de alimentos muy condimentados o picosos, estrés, ejercicio, calor, ingesta de alimentos muy calientes (café, sopas, etc.)
El tratamiento de la Rosácea siempre debe ser supervisado e indicado por un dermatólogo, quien solicitará las interconsultas respectivas y le pondrá mantener libre de sintomatología.